La Marinera en el norte es ágil, airosa, elegante, libre, alegre y espontánea, mostrando durante todo el baile un coloquio amoroso en el cual la dama coquetea con picardía, astucia e inteligencia e insinuación expresando su afectividad, mientras el varón galantea, acompaña, acecha y conquista a su pareja.
Este mensaje se desarrolla durante la ejecución del baile. En las damas se usan los vestidos propios, con las características singulares de costura, bordados o tejidos típicos de la zona. La ejecución y difusión de nuestros bailes simplemente se realizan con los atuendos que corresponden a su lugar de origen.
En los varones es muy representativo el típico chalán de poncho blanco o colores claros con características propias de nuestros cálidos pueblos norteños, completando su atuendo con sombrero de paja de ala ancha y el pañuelo en mano que hace de nuestra marinera un «Baile de pañuelo.